Esta mermelada no puede ser más sencilla: con sólo 10 minutos de cocción, la bondad del resultado es inversamente proporcional al tiempo invertido: dulce, aromática y profundamente apetitosa.
Preparación10 minutosminutos
Cocción10 minutosminutos
Tiempo Total20 minutosminutos
Palabra clave: No contiene gluten. Sin derivados lácteos. Vegana.
Raciones: 2Tarros de 250 mL
INGREDIENTES
400grPlátano(equivale a 5 unidades peladas)
100grde Panela
80mlde Ron Tostado
Zumo de una lima( recién exprimido)
INSTRUCCIONES
Disolver la panela:En una cazuela de fondo grueso y boca ancha, añade la panela picada.Si está en bloque, puedes rallarla con un rallador de queso.Añade 6-8 cucharadas de agua y remueve sin encender el fuego hasta que la mayor parte de la panela se disuelva.
Añadir el plátano, el ron y la lima:Pela los plátanos y córtalos en rodajas de aproximadamente 1 cm.Incorpóralos a la cazuela junto con el ron y el zumo de lima.
Cocción:Cuece a fuego bajo durante 10-12 minutos con la cazuela destapada.El plátano comenzará a deshacerse poco a poco.Si prefieres conservar trozos más grandes, remueve suavemente y con menos frecuencia.
Envasado y Almacenado:
Conservar a 4°C: Deja enfriar y guarda la mermelada en la nevera (4 °C) en un recipiente cerrado.Consumir preferentemente en dos semanas.
Notas
Aromas y especias (opcional): El plátano combina muy bien con especias cálidas. Puedes añadir un toque de canela, vainilla, nuez moscada o incluso cardamomo. Si la receta lleva ron, estas notas especiadas refuerzan muy bien el perfil aromático tropical. Úsalas con moderación para no eclipsar el sabor natural de la fruta.Pectina y textura: El plátano tiene poca pectina natural, por lo que la textura de la mermelada suele ser más cremosa que gelatinosa. Esto forma parte de su carácter: el resultado recuerda más a una crema espesa o a una compota suave que a una mermelada muy firme.Color y oxidación: El plátano se oxida con facilidad al cortarlo. Añadir zumo de limón o lima ayuda a mantener un color más claro y aporta un contraste ácido que equilibra el dulzor.* Seguridad alimentaria: esta receta no ha sido testada para conservación mediante baño María casero. Debe refrigerarse y consumirse fresca.